jueves, 12 de diciembre de 2013

DE TODAS LAS GUERRAS, LA GUERRA.


Por Raúl Isman.

(Historiador y Académico argentino)



Noviembre de 2013.

Es por demás conocida la célebre frase que afirma que todo conflicto bélico no es más que la continuación de la política por medios beligerantes. De allí que el imperialismo norteamericano desarrolla todas las guerras, como diversos rostros de un único monstruo cuyo objetivo es someter a los pueblos de Nuestra América (y del orbe entero) a las miserias más degradantes de la condición humana por medio de la más infame explotación, saquear sus recursos, depredar los territorios hasta tornar inviable e imposible toda vida en un instante no demasiado lejano en el tiempo y pisotear todo atisbo de autonomía o independencia contra los designios del amo del norte por parte de los estados nacionales. Para ello implementó una novísima alianza de “la cruz y la espada”, independientemente que se tratase de clérigos católicos o protestantes.
Así el método de la invasión militar fue implementado contra la Guatemala de Arbenz, la desestabilización por medio del desabastecimiento y la carestía de bienes básicos se utilizó contra el Chile de Allende, el bloqueo injustificado, arbitrario e inadmisible contra Cuba, el cerco de las dictaduras afines a las líneas del departamento de estado contra la Argentina del último Perón, la presión desde la cercanía geográfica contra Méjico y en todos los ejemplos que podamos argüir la difamación mediática fue una de las formas bélicas más transitada, sin concederle “tantico así” a la verdad.
En rigor, todas las metodologías fueron utilizadas en cada uno de los casos con que ejemplificáramos en el párrafo anterior y se exacerban en los días que corren contra la Venezuela Bolivariana. Es que el inolvidable comandante Hugo Rafael Chávez Frías trazó una impronta en el imaginario latinoamericano que se puede sintetizar en el retroceso que su gigantesca obra le infligió al imperialismo durante los casi tres lustros que gobernó la patria de Bolívar. La relativa debilidad con que asumió su sucesor Nicolás Maduro Moros envalentonó a los usasirvientes y lacayos para acometer la tarea de desestabilizar a la revolución. Desabastecen e inflan precios en productos de primera necesidad y también consumos sofisticados; ya que los gobiernos bolivarianos han ampliado masivamente el universo de ciudadanos con capacidad de consumo. Como hipótesis de mínima planean un golpe de estado. De máxima, una invasión imperial. El presidente y heredero de Chávez ha radicalizado correctamente el rumbo. Es fundamental mantener unidos al conjunto de los sectores populares en esta muy prolongada conflagración por la segunda independencia. Y dejar muy claro que la batalla electoral en las municipales del 8D se trata nada más que de una escaramuza y que la guerra sólo se gana en la lucha cultural contra la conciencia capitalista y dependiente, aún superviviente en vastos sectores del pueblo.

domingo, 27 de octubre de 2013

PERONISMO Y BIPOLARIDAD.



Por Raúl Isman (Historiador y académico argentino).
Octubre de 2013.
El título del presente editorial no alude a cuestiones psiquiátricas, sino más bien a bruscas oscilaciones de la mentada fuerza política, que la hacen pendular entre posiciones extremas y muy a menudo inconciliables. Desde sus comienzos el movimiento creado por el General Perón se orientó nítidamente hacia la liberación nacional; dicha tal expresión no sólo en su significación política. No hay dudas que permitió liberar la energía creadora (afectiva, económica, social, cultural, política) del pueblo, sin que tamaño despliegue fuere en beneficio del imperio en retirada (La pérfida Albión) o el entonces ascendente de las barras y estrellas. Pero la enorme amplitud social, política e ideológica del peronismo hizo que anidase en su seno un importante ala mucho más cercano a la dependencia y la subordinación colonial que al norte señalado por su fundador y estratega. En aquel aciago septiembre del ’55 no se privaron de negociar y amoldarse al orden conservador que se pretendió imponer a sangre y fuego y su defección es parte de la explicación de la derrota.
No se trata de historiar las casi siete décadas del peronismo, sino de contextualizar la urgencia de la situación que se viven con relación a las elecciones parlamentarias del 27 de octubre (tercer aniversario del fallecimiento del insigne patriota Néstor Kirchner). En realidad y oculta a la percepción del gran público se plebiscita si la Argentina continúa inscripta en el bloque independentista latinoamericano o se ubica en el miserable seguidismo al tambaleante imperio usamericano. Y una vez más el desafío al proyecto nacional conducido por Kristina provino no del alicaído y deplorable universo antiperonista, sino de una franja desprendida del Frente para la Victoria, denominado Frente Renovador. Tal espacio nació en el marco de la estrategia imperialista consistente en armar espacios similares al que se desea derrotar. En la terminología peronista, los recién “llegados” fueron rápidamente motejados como “traidores”; cuando en rigor “traicionaban” al poder económico reaccionario y globalizado al integrar el actual oficialismo. Leales y traidores son conceptos insuficientes por demás para comprender la realidad; ya que el desfavorable resultado obtenido en las primarias no puede comprenderse sin observar la despiadada artillería desplegada por los grandes medios de comunicación, la condición sado-masoquista de muy vastos sectores de las clases medias y el cartilaginoso comportamiento del peronismo. Que la derecha neoliberal peronista se imponga en distritos con fuerte predominio de los sectores populares (muy beneficiados por los gobiernos del 2003 hasta hoy) da cuenta que la fuerza creada por Perón constituye una base política caracterizada por la consistencia del moco. Y el sadismo de amplias capas medias (hacia los gobiernos que los han favorecido) no es más que el preludio hacia su masoquismo, consistente en optar por fuerzas que, de llegar al ejecutivo nacional, reeditarán la hecatombe nacional del año 2001. Y con ello una consecuencia insoslayable sería que masas de jóvenes de sectores medios volverían a caer en la deseperación por irse del país, como ocurría hace más de una década. No es casual que el Frente Renovador rehúse mencionar al pasado. Se verían en ese caso las coincidencias entre las políticas que vergonzadamente impulsan hoy y las que hundieron a nuestra nación en el marasmo; del cual la rescató el Kirchnerismo. Nunca está demás recordar que en la década del 90 la fuerza que destruyó la ciclópea obra del General Perón fue el propio Peronismo, por entonces hegemonizado por Menem.
El proyecto nacional ha demostrado en otras circunstancias adversas una multiplicidad de recursos para enfrentar a la reacción. Ojalá sean utilizados adecuadamente hacia la próxima elección y en los complejos meses por venir. Una vez más el destino de la Argentina se dirime en la bipolaridad del peronismo.

martes, 6 de agosto de 2013

BACHELET ESTARÍA ESCONDIENDO GRAVE ENFERMEDAD







Vocero de Bachelet descartó que candidata de la Nueva Mayoría esté enferma tras posteo de Patricio Navia

Esta mañana el vocero del comando de Michelle Bachelet descartó que la candidata de la Nueva Mayoría se encuentre enferma, tal como indicaban algunos rumores de pasillo.
Álvaro Elizalde tuvo que salir al paso de la situación en Radio Cooperativa luego de un mensaje del analista Patricio Navia en Twitter, quien señaló que “después de lo que pasó con Longueira, Bachelet debiera aclarar supuesto problema de salud que no le permite estar de pie por mucho rato”.
Ante estos comentarios el portavoz señaló que “es un rumor que está corriendo en las redes sociales, que lo originó un analista político u opinólogo, Patricio Navia, quien mandó un tweet que originó todo eso”.
Elizalde dijo tajantemente que “Es absolutamente falso”, a lo que comentó un segundo tuit de Navia que decía que “debates Allamand-Longueira fueron de pie. Debates Concerta fueron con candidatos sentados, por petición de comando Bachelet”.
El integrante del comando de la ex presidenta reconoció que “efectivamente cuando tocó se pidió que estuvieran sentados”.
Según Elizalde “hicimos un planteamiento de que fuera sentados porque nos pareció elmejor formato para cuatro candidatos”.
Siempre en Radio Cooperativa, el militante PS señaló que “esto da cuenta de un fenómeno bien de fondo: es tal la atracción que genera Michelle Bachelet que quienes no la apoyan están verdaderamente obsesionados. Se genera todo tipo de prejuicios, tesis y como comando ya estamos acostumbrados”.
Para finalizar, Elizalde insistió en que “el rumor es absolutamente falso y carece de todo fundamento” agregando que “no le asignamos mayor importancia a este rumor infundado”.


NOTA DEL BLOG: Noticia publicada en THE CLINIC online el 30 de julio de 2013.

viernes, 12 de julio de 2013

EUROPA Y LA PUTA DE BABILONIA


(Atilio A. Borón)
La detención y, en los hechos, el secuestro sufrido por Evo Morales durante 14 horas en Viena en su accidentado viaje de regreso desde Moscú demuestra claramente que los gobiernos europeos, y las clases dominantes a las cuales estos representan y en cuyos intereses actúan, son simples sirvientes del imperio. Toda su hueca fraseología sobre democracia, derechos humanos y libertades se derrumba como un castillo de naipes ante la contundencia de la prohibición que le impedía al presidente boliviano sobrevolar el espacio aéreo de algunos países europeos. Por supuesto, nada de esto debiera sorprendernos porque si de algo han dado prueba los sucesivos gobiernos de Europa desde finales de la Segunda Guerra Mundial ha sido su irresistible vocación por arrodillarse ante el nuevo amo imperial y satisfacer sus menores deseos, aún a costa de su dignidad y su vergüenza. No todos los gobiernos ni todo el tiempo, es cierto, porque hubo algunas excepciones: De Gaulle en Francia, Olof Palme en Suecia, entre los más notables, pero sí la gran mayoría de ellos. Obedecen ciegamente las órdenes de la Casa Blanca para condenar a Cuba y participar en el criminal bloqueo a que han sometido a la isla por más de cincuenta años; consintieron que Estados Unidos y la OTAN, la mayor organización terrorista internacional, bombardease impunemente el propio territorio europeo, la ex Yugoslavia, sin contar siquiera con el paraguas legal de una decisión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas autorizando esa operación; autorizaron y fueron también cómplices de los vuelos “secretos” de la CIA, en los que trasladaban “detenidos fantasma” (o desaparecidos) de numerosas nacionalidades hacia las cárceles clandestinas donde se podía torturar y asesinar con total impunidad a esto supuestos sospechosos de terrorismo; gobernantes, por último, cómplices de los innumerables crímenes de guerra perpetrados por Washington en locaciones tan diversas como la ex Yugoslavia, Irak, Irán, Afganistán, Libia y Siria, entre los más recientes. Gobiernos genuflexos, sin dignidad alguna, que aceptan resignadamente que su amo y señor los espíe y que monitoree las comunicaciones de sus órganos regionales como la Comisión Europea mientras persiguen a Julian Assange y Edward Snowden por el “delito” de haber hecho públicas las masivas violaciones de Estados Unidos a los derechos individuales. En una palabra: la Casa Blanca actúa con esos gobiernos europeos como un siniestro e inescrupuloso patrón lo hace con sus indefensos subordinados. Y los gobiernos de Francia, España, Portugal e Italia, a su vez, actúan como la puta de Babilonia, que según narra la Biblia en el Apocalipsis (2. 17) “con ella fornicaron los reyes de la tierra –léase los “capos” de Washington- y los habitantes de la tierra se embriagaron con el vino de su prostitución.” Por enésima vez esos gobiernos volvieron a prostituirse violando las normas internacionales consuetudinarias que otorgan inmunidad a los jefes de Estado y de Gobierno y a las aeronaves (o cualquier otro vehículo) que los transporte. La Convención de Naciones Unidas sobre Inmunidades de los Estados y sus bienes de 2004 recoge estas normas y las amplía, pero desgraciadamente aún no está en vigencia. Sería por ello importante que la Argentina y demás Estados de Unasur la ratifiquen cuanto antes e impulsen su entrada en vigencia, dado que protege las inmunidades soberanas, cada vez más amenazadas por la desenfrenada contraofensiva lanzada por el imperialismo para regresar América Latina y el Caribe a la situación existente antes de la Revolución Cubana. Aunque, ya se sabe, si hay algo que el imperialismo jamás respeta, como lo prueba la historia y lo teoriza Noam Chomsky, es la legalidad internacional, sea esta codificada o no. Los presidentes de Argentina, Cuba, Ecuador, Venezuela, el Secretario General de la Unasur, Alí Rodríguez y, ¡stupor mundi !, el mismísimo Secretario General de la OEA José Miguel Insulza manifestaron su repudio ante la actitud de los gobiernos europeos. El presidente Correa sintetizó la opinión prevaleciente en toda la región cuando tuiteó que “¡Todos somos Bolivia!” Sorprende, en cambio, el mutismo de otros países de la región, empezando por Brasil, siguiendo por Uruguay y, luego, comprensiblemente, por los gobiernos que son los “proxis” regionales del imperio en Sudamérica como Colombia, Perú y Chile. En el caso del Perú, país que ejerce la Presidencia pro-témpore de la Unasur, sorprende aún más la pasividad de su gobierno que ante la gravedad de los hechos acaecidos en Europa debió haber convocado una reunión de urgencia para adoptar una política común en defensa del presidente boliviano. La lección que se desprende de este escandaloso incidente es que no tiene sentido alguno avanzar en un tratado de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, habida cuenta de la complicidad de los gobiernos del Viejo Continente para quebrar las normas más elementales del derecho internacional. ¿O es que vamos a creer que si violan sin chistar reglas fundamentales ante la menor señal de Washington van a respetar las otras, mucho menos importantes, que regulan el comercio internacional? Habría que ser muy ingenuos para creer en algo así. La verdad: ni en Estados Unidos ni en la Unión Europea existe la “seguridad jurídica” que con tanta vehemencia reclaman de nuestros países. Por lo tanto, reforcemos la unidad de los países de Nuestra América porque si no nos unimos, si no nos defendemos entre nosotros la Roma americana y sus compinches europeos harán cada vez más estragos en esta parte del mundo.
Fuente: http://www.atilioboron.com/
(Publicado en Entorno, Boletín especial de Cubarte)

(Tomado de REDACCIÓN POPULAR, Argentina. Medio dirigido por Raúl Ismán)

jueves, 27 de junio de 2013

HIJO DE BACHELET INVESTIGADO POR EVASOR DE IMPUESTOS

Bachelet salió en defensa de su hijo: “No me parece que esto pueda ser parte de una campaña sucia”

16:55 | La candidata se refirió a la situación por la que atraviesa Sebastián Dávalos, investigado por el SII. DPA
Michelle Bachelet (Agencia Uno)
Michelle Bachelet salió en defensa de su hijo Sebastián Dávalos, investigado por el Servicio de Impuestos Internos (SII), en el marco de la carrera presidencial en Chile.

"No me parecería que esto pudiera ser parte de una campaña sucia", dijo la abanderada opositora, luego que el SII confirmó que abrió la pesquisa a petición del director de radio Biobío, Tomás Mosciatti.

El abogado Mosciatti, quien tiene también un programa en la señal chilena de CNN, pidió la intervención del órgano tributario, luego que Dávalos presentara una querella en su contra por injurias.

Bachelet, tras una reunión con empresarios metalúrgicos, sostuvo que todo "debe tener un límite".

Mosciatti, cuya cadena radial opera en todo el país, cuestionó la situación patrimonial del hijo de Bachelet a inicios de año, tomando como base un reportaje de la revista "Qué Pasa".

Dávalos, quien salió del servicio público para montar una empresa de asesorías comerciales, consideró injuriosos los comentarios de Mosciatti, pero no así los de revista "Qué Pasa", propiedad del empresario bancario Alvaro Saieh.

En dicho reportaje era descrito el supuestamente rápido ascenso económico de Dávalos tras salir de la universidad hace cinco años atrás, reflejado en compras de autos de lujo y propiedades.

Mosciatti, quien rechaza llegar a un acuerdo conciliatorio con el hijo de Bachelet, pide investigar si la transacción de un auto Lexus negro que usa Dávalos estuvo acorde a la ley.

Hasta ahora Bachelet encabeza la carrera presidencial para los comicios de noviembre, con una intención de voto de un 50 por ciento, superando por extensos 40 puntos a su más cercano competidor. Primero deberá afrontar las elecciones primarias el próximo 30 de junio.

viernes, 21 de junio de 2013

SIRIA LIBRE DEL IMPERIO: UNA CAUSA DE LOS PUEBLOS DEL MUNDO Y UN JALÓN EN EL CAMINO PARA LA CONSTRUCCIÓN DE LA PAZ MUNDIAL.


Por Raúl Isman.

Historiador y Académico argentino.
Junio de 2013
La denominada primavera árabe logró embaucar a ciertos destacamentos despistados entre las izquierdas; que se tragaron la píldora del levantamiento popular, cuando en rigor era el Departamento de Estado el que orquestaba todo lo ocurrido. En efecto, el resultado son cambios en rigor menos que cosméticos en Egipto y Tunez, ninguna transformación en las petromonarquías del golfo Pérsico y la destrucción del Estado Nacional Libio (objetivo central de la entente imperial) seguida del vil asesinato por linchamiento del líder Muhamar Kadaffi.
Hasta el martirio del libio permaneció relativamente invisibilizado que similar ofensiva otanesca ya había comenzado en la estratégica nación siria. Sus riquezas naturales, la autonomía que desplegaba el estado nacional referido (que ponía límites al expansionismo genocida sionista en Líbano, por ejemplo) y el desenfrenado apetito de poder bélico y político característicos del imperio, sus lacayos y corifeos fueron las causas que llevaron a poner en práctica planes invasores que las usinas de ideas yankis habían alumbrado, cuanto menos desde hacía más de tres décadas.
La operatoria es conocida; algún sector interno (o externo) se proclama rebelde y comienza a ser ensalzado desde las usinas massmediáticas serviles al poder globalizado. Desde allí, todas las masacres son responsabilidad del "déspota asesino" que debe ser depuesto en aras de la necesaria "libertad" para los pueblos. Y todas las mentiras son utilizadas para el logro de sus planes. La masacre de Houla, perpetrada por la oposición conformada centralmente por bandas terroristas y mercenarias invasoras, fue ilustrada en casi todos los medios del orbe con cadáveres martirizados en Irak; con lo cual quedó una vez más al descubierto la cínica maquinaria al servicio de los embustes imperialistas. El empleado del poder bélico global, Barack Obama, en días muy recientes justificó las ventas de armas letales para los invasores en el supuesto uso de armas químicas por parte de las legítimas autoridades libias. Omitió decir que quienes realmente usan tales "juguetes" destructivos son las fuerzas terroristas al servicio de la O.T.A.N., como afirmó una funcionaria de la O.N.U.
Lo diferente que se verifica en el caso que nos ocupa es la firme posición de Rusia y China en resguardo de la independencia nacional siria. Claramente hicieron un balance necesario de las flaquezas en que habían incurrido en el año 2011; cuando al abstenerse acerca de Libia en el Consejo de Seguridad, facilitaron la acción genocida y saqueadora de la Otan. Otro punto nada desdeñable lo constituye la popularidad del presidente sirio Bashar Al-Assad cercana a los tres tercios de la ciudadanía nacional. La lucha por no sucumbir frente al imperio y sus esbirros mercenarios y terroristas, sin dudas, ha galvanizado fuertemente el apoyo con que cuenta el líder y la refuerza armando contingentes populares que, unidos al ejército nacional, están ganando esta guerra no deseada.
Sería fundamental para la causa de los pueblos del orbe que los acontecimientos concluyan con la derrota del imperialismo, los terroristas invasores y sus aliados mediáticos. La base de la paz mundial como se sabe hace ya más de tres siglos es el respeto por todo estado nacional. Comprendido este principio queda claro quienes son los que no permiten que pudiere nacer tal mentada flor. La independencia nacional de cualquier estado es un punto que amalgama a las fuerzas progresistas e implica la derrota de las oscuras fuerzas que defienden la "libertad"; al tiempo que la pisotean cuando la desean disfrutar los pueblos. Y en tal contexto, la función de militantes e intelectuales consiste en demostrar una verdad muy simple: que el capitalismo es un sistema que naturaliza la violencia genocida que brota desde la propia cotidianeidad y que crece gestando guerras por doquier, como único modo de perpetuarse como sistema.

domingo, 19 de mayo de 2013

La muerte de una escoria denominada VIDELA (tres notas)

Pablo Cingolani Videla. No voy a celebrar la muerte de este señor pero sí la justicia histórica de que lo haya hecho preso, en una celda de una cárcel argentina. Eso nos honra a todos los que creemos en la libertad, que este señor nos negó a todos, pero de manera particular a nosotros, a los de mi generación. Yo tenía 13 años cuando este traidor encabezó el golpe militar más criminal y vergonzoso de nuestra historia, y uno de los más sangrientos y perversos de toda la historia del mundo. Ni modo: nos volvimos militantes, demolimos hoteles como grita Charly García, para enfrentarlo, para que se vayan él y todos los milicos y no vuelvan nunca más. Creo con firmeza que hoy, en la Argentina, son mayoría los que creen que Videla y todos los asesinos de uniforme y los civiles pillos que robaban a su sombra son una lacra que tuvimos que padecer, son un cáncer que curamos, son excremento que pusimos en el museo de la basura nacional para que nadie se confunda y sepa lo que es la mierda. Y eso, también nos honra. Videla fue el símbolo de lo peor de la Argentina, de su peor momento histórico, del peor entreguismo y sometimiento a los poderes internacionales, de la peor falta de humanidad, de lo peor de lo peor. Videla era un símbolo de todo lo que uno puede detestar, puede condenar, puede combatir. Videla fue el representante de esa Argentina que nunca quisimos y que nunca vamos a querer: la Argentina donde se mataba, se secuestraba, se hacía “desaparecer” a miles y miles de personas. Este señor fue el que dijo que iban a morir todos los que fueran necesarios, y así lo hizo de la manera más cruel e infame. Videla y sus secuaces fueron los que masificaron la figura del “detenido-desaparecido” por primera vez en el mundo. Videla fue un asesino serial, un carnicero del pueblo, un secuestrador de bebés: alguien a quien no podremos olvidar jamás por sus crímenes aberrantes pero menos vamos a poder perdonarlo. Hasta que uno se muera, lo único que vamos a sentir por él es asco, un asco infinito por lo que hizo, por lo que fue capaz de hacer. Y la única manera en la que lo recordaremos, fue como siempre lo nombramos: como el hijo de puta que fue, y que lo fue hasta el final, incluso provocando con soberbia a los gobiernos democráticos. Videla ni siquiera fue un enemigo digno: no respetó ninguna regla, no tuvo códigos ni honor. Lo que hizo con las criaturas, con los bebés de nuestros compañeros, fue monstruoso. Es imposible tener respeto por alguien como él. Ni piedad. Videla se merece que su nombre siempre sea asociado a la infamia y a la cobardía. Videla –con el otro mal nacido de Martínez de Hoz, su ministro de economía- fue el culpable de destruir la Argentina, de hundir a los argentinos en una pobreza que desconocían, de saquear sin tregua, de venderla por dos pesos. Por esto, tampoco debe tener perdón, por el daño que le hizo a los más humildes, a los más vulnerables, al conjunto de nuestro pueblo. No celebraré su final pero si voy a recordar con alegría a todos mis compañeros muertos. Ellos, los que lo dieron todo por una Argentina justa, son los que se merecen nuestro reconocimiento y nuestro fervor. Con ellos, sí celebramos, pero la vida y la libertad que nos legaron con su sangre derramada por todos, a nombre de todos. Yo quisiera nombrarlos a cada uno de ellos pero voy a hacerlo nombrando sólo a dos: a Santucho y a la Vicky Walsh –ambos murieron enfrentando al ejército de Videla con las armas en la mano. Nunca se rindieron ni se rendirán jamás porque en la eternidad también los vencimos, los vencemos y los venceremos siempre. Ellos, se seguirán pudriendo en el horror que nos impusieron. Los nuestros, en la memoria agradecida que les tenemos, en la lucha por la liberación que continúa día a día, en el amor por la causa que compartimos, siguen vivos, siguen con nosotros, tan adentro, que caminan con nosotros, se abrazan con nosotros y nosotros los abrazamos a ellos. ¡Salud, hermanos! ¡Salud, compañeros! Hoy y siempre los recordamos y celebramos con ustedes lo mejor que nos brindaron: el ejemplo, generoso e invencible, que nos dieron. LA MUERTE DE JORGE RAFAEL VIDELA. Hernán Andrés Kruse. En las últimas horas falleció Jorge Rafael Videla, el dictador que condujo los destinos del país entre 1976 y 1981. En agosto de 1975 Videla asumió la conducción del ejército en reemplazo de Alberto Numa Laplane. La economía había colapsado a raíz del rodrigazo y López Rega había abandonado primero el gobierno nacional y luego el país. “Isabel” era un títere manipulado por el poder gremial liderado por Lorenzo Miguel y nada podía hacer para detener el baño de sangre que se había desatado en el país. Las organizaciones terroristas y la AAA se habían declarado la guerra transformando la Argentina en un gigantesco cementerio. El ascenso de Videla al estrellato castrense marcó el comienzo de la planificación del golpe contra el gobierno peronista. Los grandes medios comenzaron a publicar solicitadas de importantes instituciones del establihsment donde se destacaba la imperiosa necesidad de retornar al orden. En diciembre un sector de la fuerza aérea se sublevó pero fracasó al no contar con el apoyo del grueso de las fuerzas armadas. Pocos días después se produjo el intento de compamiento del regimiento militar situado en Monte Chingolo por parte de la subversión. Ese día la guerrilla montonera y erpiana dejó de constituir un peligro militar para las fuerzas armadas. Sin embargo, los medios de comunicación continuaban alertando sobre el peligro subversivo. Durante el verano de 1976 era evidente que el gobierno de “Isabel” caía en cualquier momento. El golpe del 24 de marzo de 1976 fue la crónica de una destitución anunciada. En la madrugada de ese día la presidenta fue secuestrada y alojada en calidad de detenida en el sur del país mientras una junta militar compuesta por Jorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera y Orlando Ramón Agosti se hizo cargo del país. La sociedad respiró aliviada. Estaba harta de tener miedo. Los grandes diarios nacionales le dieron la bienvenida a la junta militar que al poco tiempo designó como presidente de la nación al teniente general Videla. Las fuerzas armadas tenían en mente poner en práctica una profunda regeneración de la Argentina. Los militares y los ideólogos civiles estaban convencidos de que había que terminar de una vez por todas con la demagogia populista, la violencia subversiva y la decadencia de la clase política argentina. La subversión fue considerada por las fuerzas armadas un peligroso tumor que había que extirpar cuanto antes. Mientras tanto, implantaron una dictadura legal por tiempo indeterminado. Desde el principio se habló de objetivos, no de plazos. Era por demás evidente que los militares pretendían quedarse en el poder por muchos años hasta tanto no tuviera éxito el proceso de regeneración del cuerpo social argentino que tenían en mente. Dicho proceso implicaba, fundamentalmente, el reemplazo de la vieja dirigencia política y gremial por nuevas camadas de políticos y sindicalistas consustanciados con los objetivos liminares del “Proceso” y la implantación de un sistema económico basado en el poder financiero. Para el logro de semejante objetivo no quedaba más remedio que domesticar a la sociedad. El miedo a la subversión marxista sirvió para legitimar el nuevo sistema de dominación que se estaba implantando en el país. Apenas tomó en sus manos las riendas del poder, la Junta Militar se abocó a la sucia tarea de eliminar los “gérmenes nocivos” del cuerpo social: sindicalistas de base, guerrilleros que quedaban con vida, periodistas e intelectuales; todos aquellos que no estaban dispuestos a tolerar las nuevas reglas de juego. Los militares decidieron poner en práctica las lecciones que dejó para la posteridad la represión ilegal francesa en Argelia. Convencidos de que el “mundo libre” no toleraría la implantación de la pena de muerte, los militares decidieron aplicar el método de la capucha clandestina para eliminar los “elementos díscolos”. En realidad, el terrorismo de Estado había comenzado a ser aplicado en la provincia de Tucumán a comienzos del año anterior, al ponerse en ejecución el “Operativo Independencia” ordenado por “Isabel” para aniquilar a la guerrilla erpiana. La Junta Militar sistematizó el terrorismo estatal, lo transformó en una práctica clandestina de eliminación de personas de índole institucional. Sin embargo, el “Proceso” se esmeró en presentarse ante el pueblo argentino y al mundo como un sistema de gobierno civilizado. Los militares redactaron una serie de documentos que consagraban el cariz legal e institucional de la dictadura. Tan importantes fueron que estaban por encima de la constitución nacional. En ese esquema, Videla fue el primer presidente de facto. Junto con Massera detentaron el poder absoluto. A pesar de sus notorias diferencias políticas, económicas e ideológicas, ambos coincidían en la necesidad imperiosa de aniquilar a la subversión en las sombras. Videla estaba firmemente convencido de que Dios lo había elegido para conducir una cruzada en contra del terrorismo marxista. Creía que Argentina podía transformarse en la Cuba sudamericana y no estaba dispuesto a permitirlo. Mientras tanto, el todopoderoso ministro de Economía, Martínez de Hoz, comenzaba a sentar las bases del modelo económico neoliberal. Junto con Martínez de Hoz, Videla encabezó el sector “liberal” del “Proceso”. Este binomio estaba convencido de que el país necesitaba imperiosamente un profundo proceso de restauración en todos los niveles: político, económico, social, cultual y, fundamentalmente, ético. Ambos creían que la última experiencia peronista en el poder había sido una pesadilla. En consecuencia, algo había que hacer para que nunca más se repita. Conscientes de que su plan no gozaría del consenso de los argentinos, decidieron imponerlo a sangre y fuego. En este sentido las fuerzas armadas actuaron como institución. Fue la institución castrense la que implantó el terrorismo de Estado. Fue la institución castrense la que legitimó los centros clandestinos de detención, los vuelos de la muerte y los cementerios secretos. En este sistema Videla ocupó la cima. Junto con Massera, fue la autoridad suprema. Todo lo que se hizo en materia de represión ilegal contó con su visto bueno. Pero no estuvo solo. Videla fue la cabeza de una vasta estructura compuesta por militares y civiles que le dieron su apoyo. Videla hizo lo que hizo porque recibió la bendición del establihsment y, conviene no olvidarlo, de la república imperial. En ese momento Gerald Ford se estaba despidiendo de la presidencia de los Estados Unidos y había dado su bendición al derrocamiento de “Isabel”. Internamente, recibió el apoyo de la jerarquía eclesiástica, de los grandes medios de comunicación, del grueso de la dirigencia política y, hay que reconocerlo, del grueso de la sociedad. Con posterioridad al 24 de marzo Videla como presidente de facto y la dictadura como sistema de dominación gozaron de un amplio consenso. Mientras tanto, la guerrilla, pese a estar imposibilitada militarmente de triunfar sobre las fuerzas armadas, continuaba con sus esporádicos y certeros golpes que no hacían más que legitimar el accionar represivo del “Proceso”. Videla jamás se arrepintió del terrorismo de Estado. No sólo no lo hizo sino que reconoció que si se volviera a repetir el contexto histórico no dudaría en aplicar nuevamente el método de la capucha clandestina. Creo que Videla siempre estuvo convencido de que el populismo era la antesala del comunismo. Creyó sinceramente que a fines de 1975 el país estaba al borde de la disolución y que si la guerrilla marxista ganaba la guerra el marxismo-leninismo se adueñaría del poder y no lo largaría jamás. Videla jamás manifestó remordimiento alguno por la tragedia de los desaparecidos. Siempre creyó que la justicia civil no estaba facultada para juzgarlo. Jamás toleró la decisión de Alfonsín de juzgarlo en 1985 y la de Kirchner de abolir el indulto de Menem. Siempre creyó que esos juicios no fueron más que la venganza de la subversión. Para Videla hubo una guerra y él resultó victorioso. ¡Cómo es posible, entonces, que haya pagado un precio tan alto por haber salvado a la nación de las garras del comunismo internacional! Es probable que jamás hubiera imaginado que algún día se sentaría en el banquillo de los acusados para responder por los desaparecidos. Creo que siempre esperó, en vano, un agradecimiento del pueblo por los servicios prestados. Es probable, entonces, que en los últimos años de su vida haya incubado en su alma un profundo rencor hacia la sociedad argentina. ¡Cómo es posible, se habrá dicho en más de una oportunidad en la soledad de la prisión, que los argentinos hayan permitido que fuera juzgado y condenado por haber vencido a la subversión! Jamás comprendió que se lo juzgó por haber torturado a gente indefensa, por haber ordenado el asesinato a sangre fría de miles de personas, por haber traicionado el espíritu sanmartiniano de las fuerzas armadas. Jamás comprendió que en su afán por purificar a la Argentina no hizo más que sembrar el territorio nacional de centros clandestinos de detención. Acaba de morir Jorge Rafael Videla. Momento oportuno para que aquellos argentinos que tienen buena memoria reconozcan, en la intimidad de sus hogares, que respiraron aliviados cuando se enteraron el 24 de marzo de 1976 de que por fin las fuerzas armadas habían puesto fin a una situación que consideraban insostenible. Hernán Andrés Kruse. Rosario-hkruse@fibertel.com.ar Murió Videla en la cárcel argentina sin pagar sus asesinatos. ¿Qué hacer? Pedro Echeverría V. 1. Hoy se publica que murió en la cárcel argentina uno de los más grandes asesinos de la humanidad: el general Jorge Rafael Videla, quien encabezó uno de los golpes militares más crueles en 1976. Se podría decir: Ni modo, así mueren esos píos, –debiendo cientos o miles de vidas- estos terribles generalotes que, junto a los funestos políticos que sólo piensan en dominar, se imponen a la mayoría de habitantes de los pueblos. ¿Puede olvidarse que en marzo de ese año encabezó, junto a Emilio Eduardo Massera y Orlando Ramón Agosti, el golpe de Estado que derrocó a la presidenta Estela Martínez de Perón (viuda de Juan Perón), disgregó a los partidos políticos y cerró las sesiones del Congreso Nacional, dando comienzo al llamado Proceso de Reorganización Nacional? 2. Los golpes de Estado militares parecen haber estado en Argentina siempre a la orden del día. Puede recordarse el que derrocó a Perón en 1955 después que cuatro años antes fuera reelecto; el que sufrió Frondizi en 1962 encabezado por el general José María Guido; el que tiró del gobierno a Arturo Illía jefaturado por el general Onganía. El gobierno de 10 años de Carlos Menem (1989-99) no puede llamarse golpe de Estado porque subió por la vía electoral, pero impuso el neoliberalismo, fue extremadamente privatizador y creó las condiciones de crisis económica que daría lugar en diciembre de 1999 al gobierno de De la Rúa, a la fuga de capitales, al “corralito”, a la dolarización y al gobierno devaluador de Rodríguez Saá, así como a los caceroleros. 3. Estos generalotes, como Pinochet en Chile, los Somoza en Nicaragua, los Strossner en Paraguay y el mismo Videla en Argentina, repetían –como lo hizo el “demócrata” civil Díaz Ordaz en 1968 en México (con el aplauso ensordecedor de todos los legisladores)- que con la brutal represión y asesinatos a los estudiantes “se estaba salvando a la Patria del comunismo”. Fueron entre 8 mil y 30 mil las desapariciones forzadas de seres humanos, y a dos días del golpe, el imperio yanqui declaró: “La Argentina no era gobernable, el golpe es claramente una opción probable. Creo que debemos esperar bastante represión, probablemente una buena ración de sangre, en Argentina antes de que pase mucho tiempo. Creo que van a tener que buscar duro, no sólo a los terroristas sino a los disidentes de los sindicatos y sus propios partidos» 4. No debe olvidarse que en 1973 el peronismo fue nuevamente legalizado y triunfó en las elecciones presidenciales. (Perón fue electo en 1946 y reelecto en 1955 e ilegalizado) Que tras la renuncia del presidente Héctor Cámpora, Perón fue electo presidente por tercera vez, pero moriría menos de un año después. Lo sucedió su Vicepresidenta y tercera esposa, Estela Martínez de Perón cuyo gobierno se caracterizó por un acelerado deterioro de la situación interna, producto de la crisis del petróleo de 1973 y la generalizada violencia política. El 24 de marzo se produjo el golpe de Estado militar que duraría hasta 1983. Al parecer fue la derrota de Argentina en las Islas Malvinas en 1982 uno de los factores que llevó al colapso al régimen militar y el llamado a elecciones generales el año siguiente, mismas que fueron ganadas por Raúl Alfonsín de la UCR. 5. No podré olvidar que mis amigas Neka Jara y Estela, estando en el Foro Social Mundial de Brasil, me contactaron y me llevaron a Argentina para estar ocho días de campamento cerca del Movimiento Piquetero en lucha. Antes de conocer “como cualquier turista” la ciudad de Buenos Aires conocí en recorridos y reuniones parte del “Gran Buenos Aires”, es decir, muchas poblaciones con decenas de campamentos con miles de desempleados que en enero de 2001 rodeaban a la ciudad, bloqueaban las rotondas (glorietas en México) más importantes, con el fin de obligar al gobierno de Duhalde a otorgar “planes de trabajo”, dinero para construir panaderías, lavanderías, etcétera, para el autoempleo colectivo. 6. Allí estaba parte de la izquierda argentina que, como la mundial, no ha encontrado el camino para derrotar a su burguesía. En aquel país se han vivido procesos políticos importantes: dictaduras, golpes militares, falsas democracias, gobiernos populistas, que sin duda le han dado al pueblo un gran aprendizaje –quizá la más alta conciencia en América Latina- pero hasta hoy parece inexplicable que la clase trabajadora (el pueblo mayoritario) no haya logrado imponer un gobierno que esté a su servicio. Durante mucho tiempo se supo que la clase obrera argentina era la más desarrollada y organizada, que sus intelectuales y pensadores de izquierda eran muy creadores, incluso que su nivel de vida era de los más altos, ¿Qué pasó entonces? 7. Después de aquella gran crisis económica, política y social provocada por el brutal neoliberalismo del gobierno de 10 años de Menem y el breve gobierno de Duhalde, aparecen en escena los Kirchner en este país que hoy cuenta con unos 43 millones de habitantes, teniendo a Buenos Aires como la gran capital con más de 14 millones. Néstor pudo frenar la caída brutal de la economía: pero la aparición en escena del venezolano Hugo Chávez, del boliviano Evo Morales y del brasileño Lula Da Silva, ayudaron a los nuevos gobernantes argentinos (Néstor y Cristina Fernández) a componer un poco la situación política del país. Esto no le agrada al imperio de los EEUU, pero tiene que soportarlo. (17/V/13) http://pedroecheverriav.wordpress.com pedroe@cablered.net.mx